Tratados de Libre Comercio Colombia
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Tratados de Libre Comercio Colombia

La implementación de la apertura económica desde 1990 hasta la actualidad, ha generado en Colombia una tendencia hacia el desarrollo de tratados de libre comercio con diferentes naciones y bloques político-económicos caso MERCOSUR, CAN, naciones del EFTA y Unión Europea, en la búsqueda de lograr nuevos mercados en el exterior, crecimiento en las exportaciones nacionales e incremento en los ingresos provenientes de las mismas.

A pesar de contar el país con 8 tratados suscritos de libre comercio, y uno en proceso de negociación, las estadísticas permiten deducir las exportaciones e importaciones tienden a concentrarse en los mercados y productos tradicionales, y que en la situación de los nuevos mercados abordados, la balanza comercial muestra un significativo déficit, como en el caso específico del MERCOSUR y Chile.

Lo anterior, permite ratificar que los tratados de libre comercio por sí mismos no garantizan al país crecimiento y desarrollo.

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Abstract

The implementation of the economic opening from 1990 until the actuality, has generated in Colombia a trend to the development of treaties of free trade with different nations and economic blocks case MERCOSUR, CAN, nations of the EFTA and European Union, in the research to attain new markets in the outside, growth in the national exports and increase of the income.

In spite of explaining the country with 8 treaties of free trade, and one in process of negotiation, the statistical allow to deduce the exports and imports tend to mass in the markets and traditional products, and in the situation of the new markets, the commercial scales shows a significant deficit, as in the specific case of the MERCOSUR and Chile.

The treaties of free trade by himself same do not guarantee to the country growth and development.

Institución Universitaria ESUMER – Medellín, Colombia
Revista Mercatec No. 46 Agosto 2009, pp. 54-60
ISSN 0120-3290

Tratados de Libre Comercio: oportunidades y retos para Colombia

Por: Guillermo Alfaro Rodríguez

Resumen

La implementación de la apertura económica desde 1990 hasta la actualidad, ha generado en Colombia una tendencia hacia el desarrollo de tratados de libre comercio con diferentes naciones y bloques político-económicos caso MERCOSUR, CAN, naciones del EFTA y Unión Europea, en la búsqueda de lograr nuevos mercados en el exterior, crecimiento en las exportaciones nacionales e incremento en los ingresos provenientes de las mismas.

A pesar de contar el país con 8 tratados suscritos de libre comercio, y uno en proceso de negociación, las estadísticas permiten deducir las exportaciones e importaciones tienden a concentrarse en los mercados y productos tradicionales, y que en la situación de los nuevos mercados abordados, la balanza comercial muestra un significativo déficit, como en el caso específico del MERCOSUR y Chile.

Lo anterior, permite ratificar que los tratados de libre comercio por sí mismos no garantizan al país crecimiento y desarrollo.

Palabras clave

Libre comercio, tratados de libre comercio, aranceles, exportaciones, importaciones, balanza comercial.

Abstract

The implementation of the economic opening from 1990 until the actuality, has generated in Colombia a trend to the development of treaties of free trade with different nations and economic blocks case MERCOSUR, CAN, nations of the EFTA and European Union, in the research to attain new markets in the outside, growth in the national exports and increase of the income.

In spite of explaining the country with 8 treaties of free trade, and one in process of negotiation, the statistical allow to deduce the exports and imports tend to mass in the markets and traditional products, and in the situation of the new markets, the commercial scales shows a significant deficit, as in the specific case of the MERCOSUR and Chile.

The treaties of free trade by himself same do not guarantee to the country growth and development.
Key words

Free trade, treated of free trade, taxes, exports, imports, commercial scales.

Introducción

Desde 1990 tomó auge en el contexto de las naciones de América Latina la idea de abandonar las políticas proteccionistas dirigidas hacia el comercio internacional, con el fin de entrar al auge del libre comercio, impulsado desde los grandes países industrializados, especialmente a partir del Consenso de Washington. Dentro de este marco de referencia se adoptan estrategias conducentes a la internacionalización de la economía, y como parte de estas surgen la apertura económica y los llamados tratados de libre comercio (TLC).

La nueva era de integración económica ha estado orientada por los principios del regionalismo abierto. Para la CEPAL el regionalismo abierto se define como un proceso que: a) promueve políticas que fortalecen la integración, pero que a su vez son compatibles y/o complementarias con acciones que desarrollan la competitividad internacional; b) estimula el surgimiento de bloques de comercio más constructivos, transparentes y promotores del libre comercio. Esto significa que los acuerdos de integración deberían tender a la eliminación de barreras aplicadas al comercio de la mayoría de los bienes y servicios entre los países miembros de los bloques, mientras que también se promueve una mayor liberalización del comercio con terceros países (no miembros de los acuerdos) y se facilita la entrada de otros a los esquemas de integración.

De acuerdo con Luis Jorge Garay, la integración internacional se caracteriza por ser un proceso económico y social con gran variedad de impactos diferenciales entre sectores productivos, grupos poblacionales y países, en la medida en que mayor sea la diversidad de niveles de desarrollo, condiciones competitivas, esquemas institucionales y regulatorios, grados de avance en la implantación del modelo económico macro, compatibilización de políticas macro básicas; además de la concentración y el dinamismo de la estructura productiva y del mercado regional (Garay, 2000).

Los tratados de libre comercio

De manera general se señala que el objetivo básico en la negociación de un tratado de libre comercio (TLC) entre dos o más países, o bloques de países, es el de conseguir un mayor mercado para las exportaciones de cada una de las naciones involucradas. Si se analiza esto con un poco más de profundidad se tiene que reconocer que si bien una consecuencia de los tratados de libre comercio puede ser el aumento y/o diversificación de la oferta exportable debido a que se mejoran las condiciones de entrada de los productos de un país en el mercado del otro país, también le debe ocurrir algo similar a las exportaciones de éste. De esta forma se puede argumentar que con un TLC no solamente se promueven las exportaciones dirigidas hacia un mercado específico, sino que adicionalmente se promueven las importaciones procedentes de un origen determinado, aunque ninguna de estas dos situaciones debería considerarse como objetivos en sí mismos.

El objetivo principal de los TLC está enfocado hacia el logro de una ampliación de la integración económica entre naciones, lo cual no sólo significa la ampliación de mercados, sino en todo el sentido, la ampliación del espacio económico para que las unidades productivas tomen sus decisiones de organización y localización de la producción, la inversión, el flujo de recursos y en casos más ampliados como el de la Unión Europea, la libre circulación de ciudadanos y de mano de obra entre los nacionales de los países signatarios de este acuerdo.

Sin embargo, la práctica de los tratados de libre comercio en América Latina y en especial, en Colombia, ha demostrado que el logro del objetivo principal ha sido bien distinto a lo planteado en el párrafo anterior, ya que si bien se ha demostrado un incremento de los indicadores de exportación, igualmente han crecido de manera notable las importaciones y los flujos de inversión, entre otros aspectos, con consecuencias negativas para la industria, la agricultura y el empleo en las economías de los países de la región. Eduardo Sarmiento Palacio considera que “en los últimos años se ha acumulado una amplia experiencia que muestra que el intento de todos los países de inducir la actividad exportadora genera una depresión de salarios y un exceso de ahorro sobre la inversión mundial que amenaza la estabilidad global. En todos los lugares del universo los ingresos laborales se reducen y las ganancias empresariales crecen por encima del producto nacional. En realidad, el libre mercado y las exportaciones de ventaja comparativa son insuficientes para asegurar el crecimiento sostenido y resulta en una estructura inequitativa” (Sarmiento, 2006; pp.3-4).

Los indicadores de desarrollo muestran que si bien el comercio internacional viene creciendo de manera importante, no ha sido así con la economía, medida esta por el PIB, y mucho menos con la reducción de la pobreza y la mejor distribución del ingreso. El comercio y las exportaciones son una condición necesaria para el desarrollo, pero el PIB mundial ha crecido mucho menos que las exportaciones mundiales. Mientras el comercio mundial creció entre 11 y 12%, el PIB lo hizo apenas en 3,8% anual en lo corrido de la primera década del 2000, según la OMC; en el caso de América Latina, las exportaciones regionales crecieron 8,4% durante la década pasada, pero el PIB apenas creció 2,6% anual según la CEPAL (Pulecio, 2008). Desde 1950, el producto bruto mundial apenas creció seis veces, pero las exportaciones crecieron ochenta veces, lo cual puede indicar que el comercio exterior no se equipara ni se determina entre sí con el comportamiento de la producción.

Tomando como base la región andina, en noviembre de 2003, con la propuesta oficial del gobierno de Estados Unidos de iniciar las negociaciones para la firma de tratados de libre comercio con los países andinos, se rompió la tradición de las relaciones comerciales entre estos países y se dio un giro a la política exterior norteamericana en la Región Andina. Los acuerdos del tipo ATPA (Andean Trade Preference Act) o ATPDEA (Andean Trade Promotion and Drug Eradication Act) más que ser acuerdos de comercio propiamente dichos, contienen intereses específicos que giran alrededor de aspectos geopolíticos y de lucha contra el narcotráfico. Este tipo de acuerdos comerciales son de una sola vía, es decir, sólo de acceso al mercado norteamericano y no al de las contrapartes. No son parte de la actual política de comercio exterior de los Estados Unidos con los países andinos, sino la firma de TLC como estrategia para lograr el libre acceso a economías pequeñas con bajos niveles de competitividad, que van sumando al desarrollo y expansión de las empresas estadounidenses, frente al capital europeo y asiático (Falconí, 2008; p.41).

Los acuerdos previos al TLC han generado un mayor grado de dependencia comercial con los Estados Unidos, debido a una concentración de las exportaciones colombianas hacia ese destino y a una despreocupación para expandir la oferta exportable.

Analizando el caso de Colombia, desde el punto de vista del comportamiento de los aranceles a partir de la apertura comercial, se muestra como el 98,6% del universo arancelario colombiano está sujeto al régimen de libre importación, y el resto al de licencia previa o prohibición. En régimen de licencia previa se encuentran las importaciones que requieran vistos buenos previamente (del Instituto Colombiano Agropecuario, Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos, etc.) Importaciones no reembolsables (por ejemplo, las donaciones), las importaciones de bienes usados, imperfectos o saldos, las de entidades públicas, las de exención de derechos de aduanas, los bienes sometidos al control del Consejo Nacional de Estupefacientes, algunos químicos inorgánicos, los que se importan exclusivamente a través de la industria militar (pólvora, armas y municiones), las de bienes que se benefician de sistemas especiales de importación y exportación (ASEXMA, 2008; p.4).

A nivel general, existen cuatro tipos arancelarios: el 5% para bienes de equipo, el 10% y 15% para productos intermedios y el 20% para bienes de consumo elaborados. En general, los animales y sus derivados, productos vegetales, alimentos elaborados, plásticos, caucho, textiles, calzado, armas y municiones soportan un arancel superior a la media (11,63%), mientras que la maquinaria, los equipos eléctricos e instrumentos de precisión tienen un gravamen inferior al promedio.

El mercado exportador colombiano

En 2008, las exportaciones sumaron US$37.626 millones, para un crecimiento anual de 25,5%; el resultado fue positivo, teniendo en cuenta el adverso ambiente económico mundial en el segundo semestre; a julio se registraba un crecimiento anual de 37,7%. El crecimiento de las exportaciones de Colombia superó el obtenido por otras economías latinoamericanas como Brasil (19,3%), Perú (13%), México (3,5%) y Chile (0,2%) (Ministerio de Comercio Industria y Turismo, 2008).

El menor crecimiento económico y la crisis mundial originaron, en el segundo semestre del 2008, una reducción en los precios de las materias primas, que para el caso colombiano, se sintió con mayor efecto en la cotización de petróleo, carbón, café y níquel.

Tomando como referente el total de las exportaciones nacionales, en el año 2008 el 52,9% de las mismas corresponde a los bienes primarios siendo sus principales productos petróleo, carbón, ferroníquel, café y banano. Las ventas de productos de baja tecnología representaron el 12,3% del total exportado destacándose el caso de productos como confecciones (pantalones, camisetas, sostenes), cueros, pañales para bebé, artículos de cama, tejidos de punto, tubos de hierro, muebles de madera y productos laminados en hierro.

Los productos de media tecnología correspondieron al 13,4% de las ventas totales, destacándose dentro de los productos que forman parte de este grupo el polipropileno (materia prima para plásticos), los medicamentos para uso humano, vehículos, perfumes, productos cosméticos, fungicidas y congeladores. En cuanto a las exportaciones de los denominados productos basados en recursos naturales estas tuvieron una representación del 16,3% sobre las ventas totales, y tuvieron como productos más significativos los combustibles, gasolina para vehículos, desperdicios de cobre, esmeraldas, aceite de palma, confites, azúcar, cemento Portland y llantas neumáticas.
Las demás exportaciones estuvieron representadas por productos con alta tecnología con una participación del 1,5% sobre el total, y las clasificadas en otras transacciones con una representatividad del 3,5% del total exportado (Ministerio de Comercio Industria y Turismo, 2008).

Tratados de libre comercio: el caso colombiano

Desde el punto de vista de los tratados de libre comercio, Colombia tiene suscritos ocho acuerdos de esta naturaleza con la CAN, México, Triángulo Norte de Centro América, Unión Europea a través de la CAN, países del EFTA, MERCOSUR a través de Brasil, Chile, Canadá y uno en proceso de negociación con Estados Unidos. Con Venezuela ha venido operando el acuerdo bilateral de comercio, sujeto a revisión por parte de los gobiernos de Alvaro Uribe Vélez y Hugo Chávez Frías en el presente año.

Tomando como base la distribución en valor y porcentual del comercio internacional colombiano, por tratados de libre comercio, se observa el siguiente comportamiento: las exportaciones nacionales tienden a una concentración cada vez mayor en los mercados tradicionales, si se toma en cuenta que el 72,76% de las mismas corresponde a los mercados de Estados Unidos, Unión Europea, Venezuela y la CAN. Sin embargo, en el caso de Venezuela se observa una reducción de las mismas comparativamente con los dos últimos años, lo cual se ha generado producto de las restricciones hacia la importación de automóviles.

Es importante el crecimiento de las exportaciones hacia el MERCOSUR, si se tiene en cuenta que en el año 2006 apenas se exportaban 249 millones de dólares, lográndose un crecimiento tres veces superior en el transcurso de los dos últimos años. Si bien es cierto que son importantes los mercados correspondientes al MERCOSUR, Chile, Triángulo Norte de Centro América, México, Canadá y las naciones del EFTA, las cifras demuestran que la sumatoria de la participación de estas exportaciones corresponde apenas al 6,07% del total de las realizadas a nivel nacional.

De acuerdo con el comportamiento de las importaciones, se observa que el mayor porcentaje de las mismas corresponde a las provenientes de los mercados tradicionales de Estados Unidos y la Unión Europea, los cuales suman en conjunto el 42,19 sobre el total de las mismas. Se destaca la alta participación de México y el MERCOSUR, quienes representan el 16,1% de las importaciones nacionales y como se observará más adelante, han logrado consolidar una balanza comercial positiva frente a Colombia, obteniendo un importante provecho de los acuerdos comerciales suscritos.

Se destaca en la balanza comercial el superávit en los mercados de Estados Unidos, Venezuela, Triángulo Norte de Centro América y la CAN. Sin embargo, es importante tener en cuenta que frente a las naciones con las cuales se han desarrollado los acuerdos más recientes de libre comercio, caso MERCOSUR y Chile, se presenta un déficit significativo en la balanza comercial, el cual de acuerdo con las tendencias que se marcan para el presente año tiende a ampliarse, debido a la diversificación exportadora de estos mercados. Igualmente, en el caso de la CAN, las exportaciones dirigidas hacia el mercado ecuatoriano se verán afectadas durante el presente año producto de la crisis política binacional, la cual tiene su origen en las restricciones arancelarias planteadas por el gobierno ecuatoriano, en el sentido de grabar con aranceles que van desde un 20% hasta un 38% a más de 1300 productos exportables desde Colombia hacia esa nación.

Tomando como referente el aprovechamiento de los tratados de libre comercio como fuente de consecución de nuevos mercados, de incremento de las exportaciones y de generación de una nueva dinámica externa, en el caso colombiano los indicadores no son favorables. Tomando como base 19 naciones latinoamericanas, el promedio de exportaciones en la región en el marco de acuerdos preferenciales o tratados de libre comercio es del 62%. Se destacan los altos índices de exportación a través de este tipo de acuerdos por parte de México con más del 95% sobre el total de sus exportaciones, El Salvador con un porcentaje superior al 90%, República Dominicana y Guatemala por encima del 80%, y Chile, Honduras y Costa Rica con porcentajes superiores al 70%. En el caso de Colombia, las exportaciones realizadas a las naciones con las cuales posee tratados de libre comercio apenas representan un 25% sobre el total nacional. Se excluye de este indicador el caso de Estados Unidos, país con el cual el tratado de libre comercio se encuentra en etapa de negociación

En los casos de México y Chile se destaca la gran capacidad de negociación a nivel internacional, representada por la firma de más de 40 tratados de libre comercio por cada país. Igualmente es destacable la posición de Guatemala, El Salvador y Honduras, ya que cada una de estas naciones cuenta con más de 20 tratados de libre comercio suscritos. Sin embargo, el factor diferencial no está en el número de tratados firmados. La clave para el logro de los objetivos centrales, está dada en el caso de México y Chile por la diversificación de sus economías, sobre todo desde el punto de vista industrial, lo cual se ha convertido en factor diferenciador frente al contexto de las demás naciones latinoamericanas.

En el caso chileno, las exportaciones en el año 2008 ascendieron a $ 69.100 millones de dólares, casi el doble del total de las exportaciones colombianas, destacándose la diversificación de mercados: China 14,8%, Estados Unidos 12,5%, Japón 10,5%, Países Bajos 5,8%, Corea del Sur 5,7%, Italia 5,1% y Brasil 5%. Como se observa, Chile ha incursionado en mercados en los cuales Colombia posee grandes debilidades, caso de Japón, China y Corea, en los cuales ha logrado consolidar el 29% del total de sus exportaciones, es decir un equivalente a $20.039 millones de dólares, es decir, el equivalente al 55% del total de las exportaciones de Colombia. Chile se ubica en el puesto 39 a nivel de los mayores países exportadores del mundo.

Por su parte, México ha logrado consolidar un alto volumen exportador registrando el año 2008 ventas por $ 267.500 millones de dólares. Esta nación ha logrado consolidar su fortaleza en el TLC NAFTA, hacia el cual dirige el 86,8% del total exportador. México se sitúa en la actualidad como el país clasificado en el puesto 15 en cuanto a los mayores exportadores del mundo.

A modo de conclusión, es importante destacar que los tratados de libre comercio por si mismos no garantizan un crecimiento sostenido en las exportaciones colombianas, o el logro de una balaza comercial favorable frente a los diferentes socios comerciales. Los beneficios de es tipo de acuerdos, dependen directamente de la capacidad de negociación, de la diversificación económica orientada hacia una ampliación de la oferta exportable, y de la generación de condiciones que permitan el desarrollo de la competitividad en aspectos sensibles como la infraestructura básica, el transporte y la logística entre otros.

En el caso colombiano es necesario desarrollar sectores como el industrial, con el fin de lograr una oferta de productos atractiva que permita ampliar el volumen exportable a los diferentes socios comerciales, lograr la apertura de nuevos mercados, y generar paulatinamente una sustitución de un porcentaje significativo de bienes industriales que importa el país.

Bibliografía

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DANE. Estadísticas de comercio exterior colombiano, año 2008.

FALCONÍ BENÍTEZ, Fender. ¿A las puertas de un TLC, o más lejos que nunca? FLACSO, Quito. 2008.

GARAY, Luis Jorge. Economía Política de la Integración. A propósito de las normas de origen en el ALCA. Editorial gente Nueva, Bogotá. 2000

MINISTERIO DE COMERCIO, INDUSTRIA Y TURISMO. Exportaciones colombianas y balanza comercial. Bogotá, 2008.

MINISTERIO DE COMERCIO, INDUSTRIA Y TURISMO. Tratados de Libre Comercio: situación actual. Bogotá, Octubre de 2008.

PULECIO, Jorge. El comercio internacional: las distancias entre libre comercio, comercio justo e integración. En: II Foro Y Feria regional de Comercio Justo. Bogotá.

SARMIENTO PALACIO, Eduardo. “El plan 2019 frente al paradigma de crecimiento con equidad”. Ponencia presentada en el Seminario Otra economía posible, como factor de desarrollo social. Medellín, agosto 24 y 25 de 2006.


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